Darlo todo y aún asi no esperar nada a cambio
El título no es ninguna tontería. La realidad es que cuando hacemos algo con una espectativas el tiro nos puede salir por la culata. A mayores espectativas, mayores batacazos. Es típico por ejemplo en una startup: lo que empieza bien puede acabar mal. Una idea es sólo eso, una idea. Después de la genial idea viene la implementación impoluta. Después de la implementación viene el buen hacer del equipo: podemos ver un negocio como un árbol, los emprendedores somos la ardilla y la zona más alta del árbol que ansía la ardilla es el éxito de nuestra empresa.
Incluso subiendo por el mismo árbol por donde está subiendo otra ardilla podemos llegar a la cima antes o no llegar nunca y al revés: eso se llama competencia
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Empezamos a subir por el tronco y cuando llegamos a la primera rama (primera decisión importante) podemos elegir cogerla o no (acertar o no). En nuestro caso, abrir al público www.casabuscador.com fué el inicio de la subida por el tronco. Ahora casabuscador, cochebuscador y currobuscador ya no existen como tal: han pasado a formar parte de Trovit: es una de las ramas que escogimos de entre tantas otras posibles.
Elecciones que tomemos nos pueden llevar muchas veces a un camino sin salida: lo hemos dado todo pero nos hemos equivocado. La ardilla rectificará, volverá sobre sus pasos y eligirá seguir subiendo por otro sitio hasta la siguiente bifurcación: perseverancia y trabajo duro.
¿La experiencia de la ardilla en árboles podrá ayudarle a conseguir la zona más alta de un nuevo árbol? Hay quién se cree que todos los árboles son iguales…
Con esto lo único que quiero decir es que es muy probable que en muchas de las cosas que hagamos en la vida no consigamos el éxito. Si esperamos mucho de ellas el golpe emocional es grandísimo (sí, estoy hablando de salud). Por eso, dar lo mejor de nosotros en todo lo que hacemos sin esperar nada a cambio es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos.

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