Pero, ¿qué delegar?

¿No os hebeis preguntado alguna vez, cuáles son las funciones mas adecuadas para delegar? Seguro que el sentido común ya os ayuda un montón a la hora de elegir bien. De todas formas aquí dejo un listado de características que pueden tener las tareas que son carne de delegación:

  • Funciones o tareas que no dominas especialmente y sabes que un colaborador puede realizar igual o mejor que tú
  • Funciones que no te gustan (y por consiguiente, seguramente no haces todo lo bien que se podrían hacer) y además no es necesario realizar personalmente
  • Te ocupan mucho tiempo. Lo que te impide hacer o pensar cosas quizá más importantes
  • Un colaborador puede resolver más rentablemente que tú (incluso aunque lo haga peor). Aquí empieza a entrar en juego la formación de los colaboradores para que cada vez lo hagan mejor
  • El simple hecho de que lo haga un colaborador puede suponer su formación y por tanto merece la pena traspasar
  • Pueden convertir en un especialista a alguien de tu equipo
  • Te convierten en cuello de botella o en imprescindible, porque eres el único que sabe hacerlas

Ale, ¡a delegar! (pero con cabeza…)

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